
Ha sido con el público de Salamanca y con los acordes de Tiramisú de Limón, como ha indiciado su gira Joaquín Sabina en un concierto en el que el jienense ha cautivado con temas nuevos y de anteriores discos.
Joaquín Sabina iniciaba su Vinagre y Rosas terminando con estos cuatro años de silencio creativo. Dedicando el concierto, y en especial la canción Cristales de Bohemia del nuevo trabajo, a su amigo y compañero, Benjamín Prado, el cantante ha vuelto a reencontrase con incondicionales de todas las edades.
Una vez pasado el corredor de la muerte, lugar en el que según Sabina se siente antes de comenzar una gira, la inconfundible voz ronca y rasgada del cantautor ha conseguido en pocos minutos hilar con sus seguidores en el Pabellón Multiusos de la capital salmantina.
Sabina ha arrancado así su Vinagre y Rosas, la última gira en grandes espacios del compositor que le llevará a más de un centenar de escenarios de España e Iberoamérica.
Vía: 20Minutos
Añadir un comentario
