
Con el título de “Paz sin fronteras“ el domingo en La Habana congregó a 1.150.000 personas, con sus dos principales promotores, el colombiano Juanes y el español Miguel Bosé pese a todas las polémicas.
“No puedo creer lo que mis ojos están viendo, es el sueño más hermoso de paz y amor que he podido experimentar después de mis hijos“, dijo Juanes al salir al escenario.
Abrió su recital con A Dios le pido, pero el momento del delirio fue cuando anunció que cantaba La camisa negra: entonces los cientos de miles de camisas blancas que abarrotaban la Plaza de la Revolución se pusieron a entonar junto a él.
“Arriba La Habana, arriba Cuba; arriba Estados Unidos, Miami, Nueva York y Washington“, dijo Juanes para dejar claro el mensaje que ha venido transmitiendo en los últimos días de reconciliación entre lo que llamó “la familia cubana” (la de la isla y la del exilio).
Tras ello se le acercó Miguel Bosé y le dijo que “según le habían comentado” había 1.150.000 personas, con lo que “estamos batiendo un récord“.
Juanes se dirigió al público en varias ocasiones para hablar en favor de la paz y la concordia: “La música debe viajar como el aire, debe llegar a todos los lugares, no importa cómo pensemos ni qué religión tengamos, al final somos iguales“.
Vía: Abc