Aunque hace unas cuantas semanas la pudimos ver participando en American Idol, parece que ya era hora que Janet Jackson ofreciera un concierto en condiciones y así ha sido este fin de semana en el festival americano Musical Essence, un evento que se repite año tras año en Nueva Orleans.
La hermana de Michael Jackson ofreció un concierto de dos horas como colofón a un festival por el que pasaron nombres como los de Alicia Keys, Mary J. Blige y L. Cool J.
Exhibiendo un estado físico impecable, la cantante de 44 años deleitó a los espectadores con un recorrido por su discografía, durante el cual no paró de bailar un minuto, vestida con un corsé muy sexy que impidió otro accidente de vestuario como el ocurrido seis años atrás en la Super Bowl.
El público aplaudió entusiasmado su interpretación de grandes éxitos como Nasty y Control,y contuvo el aliento cuando cerca del final improvisó un número de sadomasoquismo con un espectador, al que invitó a subir al escenario. Tras ponerle una chaqueta que impedía sus movimientos, simuló castigarle.