
Parece que el tema de las descargas ilegales ha afectado mucho a Lilly Allen y a su modo de entender el negocio de la industria musical, tanto que la cantante ya piensa desde su blog que viendo que no puede “luchar” contra el hecho que la gente se baje música de manera ilegal, piensa realmente en dejar su carrera.
Lo cierto es que desde que se diera a conocer, Allen ha sido crítica con las descargas ilegales ya que en realidad reportan muy pocos beneficios a los artistas que ven como la industria no lucha contra esta situación.
Como decimos, es ella quien en su propio blog anuncia que podría retirarse del panorama musical : “Para que lo sepan, yo no he renegociado nunca un contrato discográfico y además no existe ningún plan de hacer otro disco.”
En relación a su “batalla” asegura: “Sin embargo sigo siendo un fan de la música nueva, así que ésta no es una cruzada egoísta. Los días en los que yo gané dinero con mis grabaciones han pasado y en lo que a mí concierte son ya muy lejanos. Por lo que a mí respecta, en lo único que me beneficia la legislación es a la hora de futuras descargas ilegales (que no es mucho)” .
Allen no está sola en su batalla y junto a ella se han oído ya las quejas de Keane, Glasvegas, James Blunt, o el cantante de Prefab Sprout Paddy McAloon. Este último escribió incluso en el blog de la artista para compartir una anécdota: “El conductor de un taxi me dijo que se descargaba música ilegalmente , pero sólo en pequeñas cantidades, por lo que pensaba que actuaba correctamente. Cuando llegamos al destino, le pagué el 75% de la tarifa y le dije: ¡Ahora ya sabes cómo me afectan tus acciones!”.
Ed OBrien, de Radiohead, finalmente declaró a la BBC que estaba de acuerdo con ella: “Es cierto que Radiohead no sufre tanto las descargas como una banda pequeña, pero lo que no es realista es que la industria intente cambiar las cosas amenazando a los fans de la música”.
Vía: 40principales