
Madonna volvió a demostrar en Madrid después de 19 años que sigue siendo la reina del pop incondicional para muchos fans. No fue un lleno absoluto (casi 40.000 fans) pero eso no restó importancia al espectáculo que la diva mostró demostrando que sigue estando en forma, es camaleónica y deslumbra con su energía.
La ambición rubia apareció despatarrada sobre ‘su’ trono, saltó a la comba con una minifalda roja, cantó desde un Rolls Royce blanco, jugó obscenamente con una guitarra entre las piernas, besó en la boca a una de sus bailarinas, se puso un velo de novia, cantó sobre un piano oculta en una capa negra y, así, visitó cada una de las Madonnas con las que ha conquistado el trono del pop.
Cantó desde Celebration, un tema inédito que estará incluido en la recopilación de éxitos que publicará el próximo otoño, hasta éxitos de su último disco, como She Is Not Me o Give It To Me, o canciones que ya han cumplido los 25 años, como Dress You Up, desfilaron sobre un escenario con tres pantallas gigantes, desde el que la cantante se dirigió en varias ocasiones al público para decir frases que ya llevan su firma, como ese “estoy caliente“.
“Ha sido un espectáculo perfecto, es la reina y está en forma”, decía una seguidora al terminar el concierto, enmarcado dentro de la gira Sticky & Sweet, que tendrá su próxima cita el próximo día 25 en Zaragoza.
Por el momento estoy a la espera de que lleguen mis colegas y me cuenten algo más, y me pongan los dientes largos sobre todo con alguna imagen que han conseguido arañar.
Vía: 20Minutos