
Madonna se desplazó ayer a Marsella pese a cancelar su concierto por la tragedia ocurrida en la cual fallecieron dos operarios mientras montaban el escenario del tour para visitar a los familiares de las víctimas.
La reina del pop se traslado acompañada por dos de sus hijos David y Mercy, completamente vestida de negro se solidarizó con los familiares, igualmente se acercó a los hospitales locales para ver al resto de los operarios heridos en el accidente.
Mientras Madonna prepara la siguiente parada de su gira mundial, que recae el martes en Barcelona con todas las entradas vendidas de su “Sticky & Sweet Tour” junto con la colaboración del DJ Paul Oakenfold. El jueves en el Estadio Vicente Calderón de Madrid y cerrará el sábado su gira española en el Recinto de la Feria de Zaragoza.
Vía: Europa Press
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