Las 10 rupturas más engorrosas del rock: Puesto 5º – Smashing Pumpkins

Un grupo musical puede ser como una relación amorosa: la gente se conoce, empiezan a ver fuegos artificiales y, con un poco de suerte, ocurre la magia.

El problema es que algunas relaciones terminan temprano, otras son más estables pero existen aquellas en las que el amor dejó su marca y la ruptura es pura explosión de emociones. Los invitamos a recorrer los grupos que rompieron ataduras de la peor manera posible.

Hoy, puesto 5º – Smashing Pumpkins 

Pocas bandas son una verdadera democracia. Por lo usual hay una o dos personas en ella que son quienes deciden los caminos a tomar, y los demás miembros aprenden a vivir con ello. Pero en cuando no pueden soportarlo, las cosas pueden teñirse de negro rápidamente. Para Smashing Pumpkins, esa persona era Billy Corgan, quien insistió en tocar casi todas las líneas de guitarra y bajo en el álbun revolución del año 1993 Siamese Dream. Cosa que no sentó bien con la bajista D’arcy Wretzky y el guitarrista James Iha.

Sin embargo la banda mantuvo la compostura hasta el año 1996, cuando el tecladista Jonathan Melvoid murió en pleno tour de una sobredosis de heroína. En la misma noche el baterista Jimmy Chamberlin sufrió, a su vez, de una sobredosis, y por ello fue expulsado de la banda. Chamberlin volvería a la banda en el año 1999, pero justo después de que Wretzke abandonara la agrupación. Finalmente, para el año 2000 decidieron dan por cerrado el capítulo Smashing Pumpkins.

Smashing Pumpkins – Bullet with Butterfly Wings

Cuatro años más tarde Corgan explicaría qué fue lo que había sucedido. Según sus declaraciones online, Iha había sido el responsable de separar a la banda. También aclaró que no había ayudado en nada la adicción de Wretzky, quien tuvo que ser despedida por ser “una drogadicta malhumorada que no permitía que nadie la ayudara”. Aparentemente, Iha terminó el último concierto de la banda y se retiró sin decir una palabra a nadie. “Por lo tanto, ya no voy a protegerlo más.”, concluye Corgan. Un final sin ton ni son para la banda que podría haber sido un gigante, pero prefirió concluir como un capítulo más de los libros del rock.

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Acerca de Natán Gasparotti

Ha estudiado Lic. en Cs. de la Comunicación en la UCSF. Fotógrafo, escritor y corrector; cuyos gustos diversos, curiosidad y sed de conocimiento lo han llevado a desempeñarse como escritor para redes de blog sobre temas de interés.
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