Todos los que tengan el último disco de Beyoncé, “I am…Sasha Fierce”, sabrá que el título de este disco se debía a que la cantante se había inventado un “alter-ego” que le servía para separar su parte personal de la profesional pero finalmente ese personaje parece haber desaparecido del todo.
“Sasha Fierce se acabó”, ha declarado recienetemente la cantante. “Yo la maté. Ya no necesito a Sasha Fierce, porque he crecido y ahora soy capaz de unir las dos en una”.
Parece que a partir de ahora Beyoncé será la misma de siempre y no acudirá a personajes ficticios para “venderse”, algo que es de agradecer ya que lo de Fierce era del todo innecesario.
