Con la boca abierta se quedaron los fans de Whitney Houston que el pasado lunes acudieron al concierto que la cantante dió en Brisbane y es que presenciaron como la diva se mostraba en muy “baja forma”.
En ocasiones, pareció desorientada y no recordó los nombres de todos los miembros de su banda cuando llegó el turno de presentarlos al público.
Luego dejó el escenario para dar paso a su hermano Gary, y tras otra larga interrupción, Houston volvió para cantar, sentada en una silla, las versiones acústicas de sus grandes éxitos de los años 80 y 90.
El concierto terminó con su clásico “I Will Always Love You”, durante el cual también hizo una pausa para beber agua y secarse el sudor con una toalla, sin conseguir dar la nota en el momento álgido del tema.
Os dejo un video donde vemos que apenas llega a las notas y el enfado de los fans:
