Por lo visto la anulación del concierto que iba a dar Bob Dylan en Pekín por parte de las autoridades del país ha sido el detonante para que el popular músico haya decidido suspender la gira que tenía previsto ofrecer por el continente asiático.
Ha sido el que le negarán la entrada en Pekín y Shanghai, lo que finalmente ha provocado que se haya ha cancelado toda la gira prevista, que también incluía paradas en Hong Kong, Corea del Sur y Taiwán. Según el promotor, Jeffrey Wu, el principal interés de Dylan residía en actuar en la China continental.
El gobierno comunista pretende de este modo que ningún artista pueda lanzar mensajes políticos en sus conciertos como hizo Bjork que en 2008 y al acabar un concierto en Shangai gritó en favor de la libertad del Tibet.


