
Con el título de “Paz sin fronteras“ el domingo en La Habana congregó a 1.150.000 personas, con sus dos principales promotores, el colombiano Juanes y el español Miguel Bosé pese a todas las polémicas.
“No puedo creer lo que mis ojos están viendo, es el sueño más hermoso de paz y amor que he podido experimentar después de mis hijos“, dijo Juanes al salir al escenario.
Abrió su recital con A Dios le pido, pero el momento del delirio fue cuando anunció que cantaba La camisa negra: entonces los cientos de miles de camisas blancas que abarrotaban la Plaza de la Revolución se pusieron a entonar junto a él.

