
Los familiares y amigos de Amy Winehouse rindieron en Londres un último homenaje a la diva del soul, en un funeral privado celebrado lejos de las cámaras.
El lugar y la hora de la ceremonia se mantuvieron en secreto para respetar el carácter privado de las exequias de la cantante muerta a los 27 años, llorada desde hace cuatro días por millones de fans. Pese a ello, admiradores y fotógrafos se congregaron a lo largo de la carretera que conduce al cementerio de Edgwarebury.
Los padres de Winehouse y su hermano han querido rendir un último homenaje a su hija desaparecida contando historias de la infancia de Amy. La ceremonia ha concluido con la canción favorita de la artista ‘Carole King’s hit So Far Away’.





