
La noche del lunes por fin fue la noche más pura del rock en el festival Rock in Río Madrid. Tatuajes, melenas, cuero y camisetas negras en cuyas espaldas se repetía el mismo nombre: Metallica predominó en la noche. Generaciones y generaciones estaban allí para la noche más esperada más de 50.000 personas.
Si bien Sôber inauguró el Escenario Mundo con una actuación muy esperada, como los Mötorhead de teloneros, al poco de su regreso a la escena los fans acudieron en masa para vitorear un concierto que tuvo momentos realmente emotivos para sus seguidores.
Pero, los californianos ofrecieron todo un atronador espectáculo de decibelios, coronando un Rock in Rio que por fin hacía honor a su nombre no apto para tímpanos sensibles. La banda liderada por James Hetfield lo dio todo y puso al público a sus pies.

