ACTUALIZACIÓN: Finalmente, se ha aclarado todo el tema en los comentarios. Los auntéticos responsables de que sucediera esto, no fueron los organizadores, fue la sala donde se organizó. Como ya he dicho, pido perdón por la parte que me toca, pero ante la falta de información que teníamos todos los asistentes, era imposible señalar a otro responsable inicialmente. Si queréis más información, podéis consultar los comentarios que se encuentran en la parte inferior de la página.
No he podido evitar la tentación de escribir un pequeño análisis -a pesar de que no sea editor de uSónica- acerca del pequeño festival Rockstation que se realizó el pasado día 15 de Diciembre en Valencia en la sala Fussion situada en el pueblo de valenciano de Massanassa y al que acudieron los grupos: Stravaganzza, Heldar, Nocturnia, DRAGONFLY y Wicked Article.
Todo empezó con la supuesta apertura de puertas que indicaba en las entradas que compramos la gente de forma antipada. 19:30 apertura de puertas. Rápido como las balas, a las 19:30 en punto estaba yo allí esperando junto con muchas otras personas la apertura de las puertas de la sala para poder disfrutar de los conciertos. Pasaron las 20:00 y seguíamos igual, pasaron las 20:30 y seguíamos igual, pasaron las 21:00 y seguíamos igual, pasaron las 21:15 y seguíamos igual. Hasta pasadas -y mucho- las 21:30 no se abrieron las puertas de la sala.
El grupo que empezó tocando fueron Wicked Article, y creo que de los que menos tardaron en montar todo el sistema de sonido, si no me equivoco, comenzaron a eso de las 22:10. Una vez finalizaron, fueron DRAGONFLY los siguientes, pero además de tardar más de 35 minutos en montar todo el sistema de sonido, luego hubo muchísimos problemas de sonido en directo, yo, con cara de asombrado, no me explicaba cómo DRAGONFLY podían estar aguantando todo ese chaparrón de problemas de sonido mientras estaban actuando sin que los nervios les traicionaran, un 10 para ellos por todo lo que aguantaron. Después de Dragonfly, tocaron Nocturnia, aunque el tiempo de espera no fue muy pronunciado, calculo a ojo que fueron unos 15-20 minutos. Después de Nocturnia, actuación de Heldar, con un tiempo de montaje del escenario de 15-20 minutos también. Si estos retrasos mencionados a lo largo de la entrada os parecían muchos, agarráos a la silla.
Si mal no recuerdo, a las 2 de la mañana acabaron de actuar Heldar. Faltaba el último grupo, Stravaganzza, el grupo más esperado de la noche -sin desmerecer a los demás-, pero la vibración del público cuando tocaron estos últimos en comparación con la de los demás grupos lo confirmó. 2 de la mañana, comienzan a montar todo el sistema de sonido… 2:30, hay problemas de sonido, 2:45, siguen los problemas de sonido, la gente abucheando y cansada de tanto esperar. 3:10 AM, comienza a salir Stravaganzza al escenario, Leo pide disculpas en nombre de ellos y de la organización. La gente, rompía de alegría al verlos, por fin, muchos de los que iban casi exclusivamente por la actuación de Stravaganzza -me incluyo- podían disfrutar al fin de su actuación. Requiem, Mi tempestad, Dios… fueron algunos de los poquísimos temas que tocaron. No sabría decir una cifra concreta de temas que tocaron, pero fueron tan sólo 30 minutos de actuación, pero eso sí, una actuación impresionante y para quitarse el sombrero a pesar de los problemas que tuvieron también de sonido en directo. A eso de las 3:45, Leo empieza a decir algo así como “no hemos estado esperando aquí como unos gilipollas para que ahora nos echen”. Esto lo dijo tocando la que sería la penúltima canción, unos minutos después, Leo anunciaba que la organización le había comunicado que debíamos abandonar el escenario. La gente, cogió un cabreo bastante comprensible y se llevó una desilusión grandísima por haberse tragado tantas horas de espera para una actuación tan corta. A Leo, creo que nunca lo he visto tan enfadado y decepcionado como lo ví cuando acabó de cantar la última canción y nos dijo un adiós áspero y seco, omitiendo los gritos de todo el público gritando a rabiar para que cantara aunque fuera una última canción más. Tras la despedida de Leo, encendieron luces rápidamente, metieron música de otro tipo y apagaron altavoces y procedieron a tirarnos a todo el público de la sala cual ratas.
A la salida, se podían ver a muchos insultando al portero de la discoteca -era el único que estaba dando la cara- con palabras como “timadores, ladrones, etcétera”. No comparto tampoco el insulto contra una persona que probablemente no tenga la culpa de nada y sea un trabajador más, pero comprendo el enfado que tenían las personas allí presentes y que no tenían nadie de peso de la organización o la sala contra quien cargar la culpa.
Y aunque parezca que el texto lo he redactado de forma que yo no salí decepcionado, puedo asegurar que fue una desilusión tremenda, más aún cuando era la primera vez que iba a ver a Stravaganzza tocar en directo y me esperaba una actuación muy duradera por parte de ellos. Sinceramente, me arrepentí después de haber ido, de haberlo sabido, ni yo ni muchos habrían acudido al pequeño festival, especialmente, aquellos que se pegaron una paliza de viaje desde otras comunidades para ver a algún grupo de los que tocaban -que no fueron pocos-.
Si una conclusión puedo sacar con todo esto, es que los grupos que actuaron fueron demasiado pacientes. Y también, que no comprendo cómo una organización que lleva a semejantes grupos, puede cometer tantos errores, meteduras de pata, problemas varios, en una misma noche con un público que opino también que fue demasiado bueno y paciente dada la situación al no registrarse ningún altercado de importancia.