Incluso antes de la aparición del cine sonoro, se entregaba partituras a los locales que proyectaban film para que un músico toque, por lo general en una pianola o piano, la música que acompañaba a la película.
Es seguro decir que desde aquellos días hasta hoy, si bien muchas cosas han cambiado, lo que permanece vigente es la relación entre espectador y contenido sonoro / musical dentro de una película. Y, aunque sabemos que es imposible que cuando el chico besa a la chica exploten violines de la nada o, cuando la persecución del malhechor comienza es altamente improbable que suene la orquesta acelerada y con tempo constante; aunque sabemos que es improbable, todavía nos sigue moviendo y brinda muchas de las emociones que experimentamos al entrar a la sala de cine.
Repasemos algunas de las Bandas Sonoras que continúan sonando aún fuera de la sala.
Hoy, Eric Clapton para el film Rush
Rush, un policial reverberarte que involucra corrupción, drogas y una pareja de policías encubiertos que van a quedar atrapados en medio del submundo delincuencial. Con toda la sabiduría acumulada y los estereotipos de la década del ’80, Rush llega temprano en los años ’90 como un film más, de esos que ya no recordaremos en un par de meses. A menos que Eric Clapton sea milagrosamente convencido de participar.
A veces pienso qué pasaría si remuevo las canciones que Eric compuso para este film y las sustituyo por otras, de manera totalmente arbitraria. Siempre llego a la misma conclusión: el film no cambia en nada, sólo se convierte en aún menos interesante al espectador.
Kristen and Jim - Eric Clapton para Rush
Esa es la realidad, en lo que consiste en uno de los mejores trabajos discográficos de Clapton. Rush escapa de la pantalla, se escabulle por nuestros oídos y llega a lo más profundo del alma. Si bien muchas de las composiciones traen de la mano estilos y bases ya reconocidas, Clapton se encarga de poner la firma sobre ellas con fraseos de guitarra desgarradores, de una melancolía atrapante, generando un ambiente único.