Si primero la acusaron de plagio, ahora diversos medios de comunicación estadounidenses, entre ellos TMZ y la cadena Fox, han informado recientemente que, según múltiples fuentes cercanas a la grabación del videoclip de Hold it against me, en algunas de las escenas no es Britney Spears quien baila, si no una doble.
Según estas versiones, Britney fue incapaz de aprenderse las partes más complejas de la coreografía, lo que obligó al director del vídeo a sustituirla por la bailarina Allison Kyler. Al parecer, la situación fue tan tensa que la estrella abandonó los ensayos llorando.
Por otro lado personas cercanas a la cantante ha negado tajantemente esta historia, incluso uno de su representante ha declarado: “Nada más lejos de la realidad. Britney ha trabajado muy duro para este vídeo, ensayó durante seis semanas y ha estado fantástica durante el rodaje. Los fans se darán cuenta en cuanto lo vean.”
Vía: 40principales