
La reina del pop, cerró su gira mundial Sticky & Sweet con dos conciertos en Tel Aviv, y entre 60.000 y 70.000 seguidores de Madonna, aunque no se colgó el cartel de “vendidas todas las entradas”.
Con la actuación del martes y la de hoy miércoles, Madonna pondrá el broche de oro a su gira mundial que ha paseado el último año por los escenarios de Europa, Estados Unidos y América Latina, para promocionar su álbum de estudio más reciente, “Hard Candy“.