Tras adelantarse singles como “Starships” con producción de RedOne (artífice de éxitos como los de Lady Gaga) o “Stupid Hoe”, llega al fin a las tiendas “Pink Friday…Roman Reloaded”, el nuevo trabajo de Nicki Minaj que si bien se edita en edición de lujo con 22 temas, y ya escala posiciones entre los discos más vendidos esta primavera, podemos decir que en líneas generales le sobran más de la mitad de los temas.
En poco tiempo Minaj se ha convertido en toda una estrella no sólo del hip-hop, género que se le queda pequeño, sino que ha sucumbido a la maquinaria del “pop mainstream” y al dance de facturación David Guetta para convertir la gran parte de sus canciones en pequeños éxitos del momento en los que tan sólo destacan pegadizos estribillos.
Comparada, quizás en demasía, con Lil´Kim , nadie puede negar el estilo desgarrador que tiene Minaj a la hora de rapear y que todavía puede sentirse en canciones como”Roman Reloaded” en la que colabora además Lil´Wayne, pero además la joven sabe como sacar partido al hecho de que tiene una buena voz para cantar al más puro estilo Katy Perry o Rihanna.
De hecho podemos hablar más de un disco de pop o R&B bastante suave en el que Minaj se destapa más que nunca como cantante en temas como “Champion”, donde además se hace acompañar de grandes del rap como Nas y nuevas “estrellas” como Drake, o al interpretar “Right by my side” junto a Chris Brown y que sí o sí, suena como un nuevo single de éxito.
En general hay que valorar el disco como algo prefabricado para que Minaj siga en lo alto y plantando cara a otras “princesas del pop” aunque por otro lado, sea una pena que el mundo del rap siga echando de menos a mujeres que rapeen de verdad y se tomen el género algo más en serio.