
Pero por suerte no lo hicieron. La banda inglesa The Kooks ha confesado que en el año 2007 estuvieron a punto de separarse debido a la temporal marcha del bajista Max Rafferty, que se fue debido a una gripe muy grave que padeció.
El líder del grupo, Luke Pritchard explicó: “No creo que ninguno de nosotros supiera que el planeta nos conectaba. Nadie sabía lo que iba a pasar. Si Max hubiese decidido marcharse y no volver, entonces hubiésemos dicho: ‘Max no esta aquí, seguiremos por caminos separados’. Definitivamente”.
Además añadió: “Nosotros solo tocamos bien cuando lo hacemos juntos y estamos felices. Cuando Max se marchó por su enfermedad, dijimos: ‘Ok, pararemos’. Sin embargo, te vas haciendo más fuerte cada día, y hemos superado uno de los problemas más difíciles al que cualquier banda ha hecho frente”.
Por suerte, Rafferty está bien y tendremos nuevo disco de la banda indie el próximo 24 de Febrero. “Naive”:
Vía: NME