Parece que el doctor Conrad Murray, médico que está siendo juzgado por ser responsable o no de la muerte de Michael Jackson, se ha negado finalmente a declarar en su propio juicio por lo que este ha quedado pospuesto hasta mañana Jueves cuando tanto la fiscalía como la defensa presentarán sus alegatos finales.
Los abogados de Murray señalaron el martes ante el juez que ellos concluyeron con su argumentación. El 25 de octubre, los abogados del médico señalaron al juez que no tenían pensado que su cliente diera testimonios en su proceso.
Aunque el juez del caso Michael Pastor advirtió a Murray de su derecho a testificar si así lo deseaba, este declinó hacerlo ya que por lo visto no deseaba que su versión de lo ocurrido el 25 de Junio de 2009 pudiera ser desmontada por la fiscalía y tal y como ya se ha demostrado a lo largo de todo el proceso.
Murray admitió haber dado al cantante una pequeña dosis de propofol como un inductor del sueño, pero sus abogados han intentado convencer al jurado de que de algún modo el cantante se administró una dosis adicional del medicamento, sin conocimiento del doctor, y por tanto se mató algo que para algunos de los testimonios que han declarado, entre ellos otros médicos y anestesistas es del todo improbable ya que los análisis sobre las sustancias tomadas por el rey del pop aquella noche le tuvieron en un estado que no le hubiera permitido el haberse levantado de la cama para inyectarse el mismo la dosis letal.