Mika se confiesa “liberado” tras publicar su segundo álbum, “The boy who knew too much“, no queda otra que asentir ante la veracidad que desprenden las palabras del cantante británico.
“El tiempo me apremiaba para hacer este segundo álbum“, explicaba esta semana en un encuentro en Madrid. Como si de pasar una página de su carrera se tratara, Mika considera que su nuevo disco le otorgará “una base refrescada sobre la que trabajar en el futuro“.
No es que vaya a abandonar el pop glamuroso y pegadizo, ese que le ha convertido en artista de masas con temas como “Relax, take it easy” o “Grace Kelly” y que expresa su lado “más naif y timburtoniano”, pero lo cierto es que terminar esta etapa le dará “más libertad para hacer lo que quiera” en sus composiciones.
En “The boy who knew too much“, Mika ha vuelto a apostar por esa enigmática mezcla que, aunando melodías alegres y temáticas oscuras, bien se podría denominar como azúcar amargo: “Creo que el equilibrio entre algo oscuro y algo que te da esperanza es realmente interesante“, concluye el artista nacido hace 26 años en Beirut.
Vía: Yahoo