
El miércoles arrancó el Festival de Glastonbury, el evento considerado por muchos como la cita musical más importante del año. Más de 150.000 fans hicieron caso omiso a la amenaza de lluvia y barro para poder escuchar U2 y Beyoncé a partir de este viernes, día en el que comienzan las actuaciones.
En su quinta década, la cita ha pasado de ser un modesto festival al que asistían 1.500 personas en la granja de Michael Eavis en 1970, a ser el rey de los festivales, y no sólo en Europa. Son cinco días de música donde la entrada más básica cuesta 195 libras (unos 219 euros).
Las fuertes lluvias, el barro, las tiendas de campaña y la gente con impermeables son los protagonistas de este evento, a diferencia de la soleada edición pasada. Aún así, la lluvia da igual, el espíritu de los ‘festivaleros’ se mantiene intacto en espera de sus ídolos.
Entre los más esperados se encuentran Coldplay, The Chemical Brothers, Morrissey, Beyoncé y U2, que actuarán este viernes, cumpliendo así su promesa de asistir al festival, ya que el año pasado no pudieron hacerlo por una lesión lumbar de Bono.
Vía: 20Minutos