
La cantante Amy Winehouse se ha visto obligada a suspender el concierto que el próximo 31 de mayo tenía previsto ofrecer en el Empire, de Londres según ha anunciado su portavoz. Algo que no nos sorprende.
“Amy quiere excusarse ante los admiradores que compraron las entradas”, dijo. Y es que Amy tuvo que ser de nuevo ingresada en Santa Lucía tras correrse otra de sus juergas con excesos de alcohol. Y se veía venir ésta cancelación puesto que la cantante no está preparada para su retorno a los escenarios.
Puesto que hay que recordar como terminó el festival de Jazz en la isla del Caribe donde tuvo que ser suspendido porque Amy no estaba en muy buenas condiciones que digamos para cantar.
Vía: Cooperativa
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