Cuando me enteré de que Led Zeppelin, una de las bandas bandera de todos los tiempos, iba a reunirse para ofrecer un único concierto, me quedé un poco perplejo a la vez que contento. Uno de los grupos musicales que más me ha fascinado a lo largo de mi vida iba a juntarse 19 años después, ¿sería adecuado para su reputación, o tal vez sería desacertado?. El tiempo ha dado la razón al que pensaba que era una decisión adecuada.
Han pasado ya 48 horas desde que el O2 tuviera el honor de poder escuchar la voz de Robert Plant nuevamente, mientras los riffs de Jimmy Page hacían eco en las almas de los 18.000 presentes. Desde entonces se han ido viendo por la Red algunas sensaciones, tanto de la prensa como del público, la mayoría buenas. Intentaré ofrecer un exhautivo repaso a todo lo que ha sucedido, y a lo que queda por suceder después de que la mítica banda haya ofrecido un concierto único, un espectáculo apoteósico.
Lo primero, decir que tocaron durante algo más de 90 minutos, sin llegar a las 2 horas que habían prometido unos días antes del evento. El setlist se quedó en 16 canciones, bastante bien elegidas, aunque echo en falta alguna que otra canción, que sin saber por qué, siempre se ha quedado fuera de las grandes compilaciones de éxitos de los Zeppelin. El setlist completo fue el siguiente:

