Parece que Whitney Houston no acaba de recuperarse del todo de su maltrecha salud y es tras rehabilitarse de su adicción a las drogas, se dijo que se había enganchado al tabaco por lo que su voz se estaba viendo perjudicada y ahora se dice que se ha vuelto adicta a la comida y en concreto, por la comida basura.
Tal es la obsesión que la canante tiene con los alimentos, que en las últimas semanas ha engordado varios kilos. Tan espectacular ha sido su repentino cambio físico, que muchos medios internacionales afirman que la intérprete de I will always love you podría haber superado incluso los 90 kilos de peso.
Según explica Showbiz Spy, varios veraneantes pudieron comprobar en directo la nueva apariencia física de la artista en las Bahamas, donde pasó unos días de descanso con su hija. “Fue los toboganes de agua con su hija y llevaba un bañador de una pieza blanco y súper estrecho”, explica una fuente al periódico The National Enquirer. “Estaba inmensa. Parecía que la engullían como a un perrito caliente”.
Via: Europapress