Como bien sabemos los fans australianos salieron muy molestos del primer concierto de Britney Spears ya que a la tercera canción lo hizo en playback. Ahora cansados de la princesita del pop, las consecuencias no se han hecho esperar.
Por un lado hay espectadores que han pedido la devolución del importe de su entrada, ya que se llegó a pagar por la entrada hasta 200 dólares y lo más importante, se ha planteado la posibilidad de legislar contra el playback.
El promotor de la gira de Spears, Paul Dainty, ha manifestado en un periódico australiano que “Britney está muy molesta por lo que se ha dicho”. Por su parte, los representantes de la artista han afirmado que la cantante acude a esta técnica para concentrarse en el baile y ofrecer un buen espectáculo. Esto no consuela a algunos espectadores.
A Britney Spears, todavía le quedan 14 actuaciones por delante en Australia para redimirse de este concierto. Lo que no sabemos es si lo hará con una ley en contra del playback.
Vía: 40Principales